viernes, 9 de septiembre de 2011

"La esperanza no es la convicción de que las cosas saldrán bien, sino la certidumbre de que algo tiene sentido, sin importar el resultado final."
Vaclay Havel

miércoles, 20 de julio de 2011

Poema de la despedida de J. A. Buesa


Te digo adiós si acaso te quiero todavía
quizás no he de olvidarte... Pero te digo adiós
No sé si me quisiste... No sé si te quería
o tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste y apasionado y loco
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... No sé si te amé poco,
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
y el corazón me dice que no te olvidaré.
Pero al quedarme solo... Sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós y acaso con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

lunes, 28 de marzo de 2011

Tu luz

Y entonces llegó tu luz, dando forma a las sombras que eran mi vida. No tardaron en percibirse aromas y, seguidamente, sabores. El tacto se tornó un placer, un disfrute que recogía conjuntamente lo que todos los sentidos percibían. Todo comenzó a brillar especialmente bajo esa luz. Pero, sin tiempo a reaccionar, sucedió algo que me descubrió el propósito de todo cuanto acontecía. Tu mirada me atrajo hasta tus labios y probé el sabor de tu beso: todo lo dulce, bueno y verdadero, lo que le daba sentido a todo lo demás, tu amor, en definitiva, TÚ.

domingo, 27 de marzo de 2011

Ya no soy yo

Llevo mucho tiempo de mal humor y no sé por qué. Hundido en un pozo ponzoñoso del que no puedo salir. Me estoy asfixiando entre estas cuatro paredes, viendo el tiempo escurrirse de mis manos junto con mi talento y mi inspiración. "Sólo morimos una vez y durante tantísimo tiempo". Llevo mucho tiempo de mal humor y ya sé por qué. Es porque soy un completo desastre, incapaz de enderezar el rumbo de mi vida y de mantener a las personas que quiero. Me quedé ciego hace mucho pero eso no me impide sufrir por lo que no veo. Se ve vacío, nada. Ningún motivo por el que vivir pero mucho miedo a la inexistencia. Estoy muy cansado de todo esto. Estoy agotado de echarte de menos y saber que no vas a volver. Desesperanza. Llevo mucho tiempo de mal humor y ya no sé qué hacer.

lunes, 14 de marzo de 2011

Contigo sin ti

“No te quiero para mi, ni siquiera te quiero para nada, sólo me gusta ser un observador de tu ser: ¡qué dicha que existas, independientemente de mi y más allá de mi!”
Es cierto y sería ideal poder vivir de esa afirmación, de suponer que el amor es sólo alma y no necesita de nada más. Pero no es así. El alma es intangible igual que el amor pero tiene representaciones físicas. Al igual que existimos por nuestra alma, existe nuestro amor. A veces es algo tangible, otras sólo pensamientos, pero es innegable que es real: se puede vivir. Necesita de dos cuerpos, dos corazones, dos cerebros, dos almas que se amen y se quieran. No sé lo que nos deparará la muerte, pero mientras viva me gustaría que pudiésemos disfrutar el uno del otro, porque vivir de ideas no es vivir completamente. Pero eres lo más importante para mí e invariablemente voy a querer tu felicidad, independientemente de la mía.
Siempre te voy a querer con toda mi alma… pero a pesar de sentir algo tan bello, la vida se hace desoladora así: contigo sin ti.  

jueves, 10 de marzo de 2011

Vacío

Cuando llega un punto que las lágrimas no me consuelan y el mundo entero se me escapa de las manos. Cuando quiero sentir dolor pero en su lugar percibo vacío. Es en ese momento cuando ya no vivo.
Cuando veo que mi mundo ya no es tu mundo y pasa a ser desconocido, entonces me pierdo. Me hundo en ese laberinto sin salida de pensamientos confusos y absurdos, y pienso: ¿es todo tan distinto? 
Las imágenes se me suceden y recuerdo momentos. Siento el suave tacto de la huella del ayer. Cuando era fácil. Lo importante no era el cómo, sino el por qué. El hecho en sí: dos personas, un sólo corazón, una unión inmortal e irrompible para el mundo mortal y pasajero. 
He olvidado el momento en el que dejé de entender tus palabras. Lo dejamos pasar, lenta y tristemente. Pero yo sigo queriendo entenderte. Intento leerte. Escucharte y comprenderte. Pero sólo me queda este amargo sabor que me entorpece y este lastre que me hunde hasta las profundidades, lejos de ti.

Perder o morir

Todos hemos perdido alguna vez algo, alguien. Objetos valiosos, bienes, recuerdos. Amigos, personas amadas. ¿Pero no forma eso parte de la vida? Sin pérdida no habría afecto, el apego que nos une a ciertas cosas o personas. Ese miedo a perderlo. Sin la pérdida no se valoraría la vida en sí. Pero no por ello se debe vivir con miedo. Pero ¿qué pasa cuando no se acepta una pérdida? No se puede depender de nada en este mundo, menos aún de basar la propia existencia en ello. La vida es cambio y hay que saber dónde subir y bajar de cada tren. Adaptarse o morir. Lamentarse no sirve de nada.